La resistencia al cambio es algo a lo que todos nos hemos enfrentado. Y, sin embargo, dentro de nuestras posibilidades nos hemos ido adaptando a las nuevas tecnologías de nuestra generación. ¡Caray!, yo pasé de una máquina de escribir convencional, eso si a dos tintas, a una eléctrica (la IBM con la nueva tecnología de la bola); de la eléctrica de tamaño industrial, a una ligera (una Casio), portátil y con pantalla; de esta última, a un ordenador de mesa; y, finalmente, a mi ordenador portátil que se ha convertido en complemento indispensable. Eso sí, no sucumbí a los Palm Pilot, y a veces deseo con fuerza que desaparezcan los teléfonos móviles.
Es imprescindible saber que en la tecnología está la evolución mas que de la sociedad, de la inquietud del ser humano por adaptarse y sobrevivir. Es una manera de sentirnos más vivos. De aportar nuestro grano de arena para asistir a este mundo cambiante.
Ofrezco aquí una charla acerca de lo cambiante del lenguaje. De cómo uno de sus soportes, el libro, también empieza a estar en tela de juicio. Empezando por el diccionario (uno de los grandes dinosaurios), debemos hacernos a la idea de que su formato impreso empieza a estar en peligro de extinción de manera irreversible.
Es imprescindible saber que en la tecnología está la evolución mas que de la sociedad, de la inquietud del ser humano por adaptarse y sobrevivir. Es una manera de sentirnos más vivos. De aportar nuestro grano de arena para asistir a este mundo cambiante.
Ofrezco aquí una charla acerca de lo cambiante del lenguaje. De cómo uno de sus soportes, el libro, también empieza a estar en tela de juicio. Empezando por el diccionario (uno de los grandes dinosaurios), debemos hacernos a la idea de que su formato impreso empieza a estar en peligro de extinción de manera irreversible.

